Artículo de Erica Couto, publicado en la revista “Muy Interesante” el 10 de diciembre 2025.
“La apertura
al público del recorrido “Oltre il Pantheon” ("Más allá del Panteón")
marca un hito en el conocimiento del monumento romano más célebre y mejor
conservado de la antigüedad. Por primera vez, se podrá acceder a los espacios
de la antigua basílica de
Neptuno, que habían permanecido cerrados al público durante décadas. Este
nuevo recorrido permite comprender el Panteón en su contexto urbano como el
centro vivo de un complejo arquitectónico y ritual mucho más amplio, cuya
historia se extiende a lo largo de casi dos milenios.
Los
ambientes de la basílica de Neptuno resultan esenciales para interpretar tanto
la génesis como la evolución del Panteón. Situado justo detrás de la rotonda,
este conjunto de salas conserva restos arquitectónicos, fragmentos
decorativos, estucos, mármoles y estructuras litúrgicas. La recuperación
y musealización de estos espacios, por tanto, ha
permitido reconstruir con fidelidad cómo se transformó el entorno inmediato del
templo desde la época imperial hasta el periodo contemporáneo.
Durante la
visita, es posible acercarse a los elementos que habían quedado
descontextualizados a lo largo de los siglos: piezas procedentes de las grandes
obras urbanísticas decimonónicas, materiales extraídos del interior de la
Rotonda durante las restauraciones litúrgicas y testimonios arquitectónicos del
antiguo paisaje del Campo Marzio. Gracias a esta apertura, el Panteón
se nos presenta como un organismo complejo, formado por capas superpuestas que
explican la historia monumental de Roma.
Entre los
elementos más llamativos, figuran los restos de la articulación arquitectónica
original de la basílica de Neptuno. Su volumetría y decoración pueden
apreciarse mediante modelos tridimensionales y una serie de recursos
expositivos de última generación. Así, al caminar por estos espacios, se
establece una relación diferente con el monumento.
El nuevo
itinerario se articula como un relato en el que se combinan materiales
arqueológicos, reconstrucciones, proyecciones y recursos digitales. Uno de los
elementos más llamativos es el videomapping que se proyecta
sobre la pared que separa los espacios de la basílica de los presentes en la
rotonda. La proyección consigue, así, descomponer visualmente el muro para
explicar la relación entre arquitectura y cosmos, y muestra cómo el
famoso óculo del Panteón funcionó como un instrumento solar capaz de medir el
tiempo y marcar momentos cruciales del calendario imperial.
Otro de los
puntos destacados del recorrido se encuentra en la reconstrucción casi
a tamaño real del ciborio altomedieval. Decorada con pavos afrontados, esta
pieza vuelve a poder admirarse gracias a una compleja labor de estudio y
recomposición. Se incluyen también fragmentos de un antiguo edículo barroco
desmontado en el siglo XX y de un afresco que se arrancó en intervenciones
anteriores. Su ubicación original se reinterpreta ahora en el contexto de la
evolución litúrgica de la iglesia.
El Panteón,
tal como lo conocemos hoy, es el resultado de una profunda reconfiguración
arquitectónica ordenada por el emperador Adriano en torno al año 125 d. C. La tradición
atribuye el primer templo, ya desaparecido, al general Marco Agripa en época de
Augusto. Con todo, la reconstrucción adrianea transformó por completo su diseño
y su significado y lo convirtió en una de las obras maestras absolutas
de la ingeniería romana, capaz de fusionar una planta rectangular y un
espacio circular mediante un lenguaje innovador que desafiaba la arquitectura
tradicional.
La cúpula,
de 43,3 metros de diámetro, sigue siendo hoy una proeza técnica. La gradación
de densidades en los materiales, el uso de casetones y la ligera variación en
el grosor del muro perimetral permitieron levantar la mayor bóveda de
hormigón no armado de la historia.
El óculo,
único punto de luz del espacio, no solo ilumina la rotonda, sino que también
constituye un vínculo directo entre el edificio y el cielo, y un elemento de
contacto entre la esfera humana y la divina. La trayectoria solar, proyectada
sobre el interior del templo, marcaba determinadas fechas simbólicas cargadas
de significado político, como los aniversarios imperiales o
festividades vinculadas al culto del soberano.
Con la
consagración del edificio como iglesia en el 609, bajo el nombre de Santa Maria
ad Martyres, se produjo un giro fundamental en la historia del Panteón. Su
reutilización como espacio cristiano permitió que la construcción romana se
mantuviera casi íntegra hasta la actualidad. La inserción de altares, capillas
y estructuras litúrgicas transformó la percepción del espacio sin modificar su
arquitectura esencial. En este sentido, el recorrido “Oltre il Pantheon”
proporciona una serie de piezas y materiales clave para entender esta
evolución. Desde las intervenciones altomedievales hasta los cambios
introducidos entre los siglos XVII y XX se vuelven visibles en los fragmentos
expuestos.
A través del
nuevo itinerario, los visitantes se acercan al Panteón no solo como prodigio
arquitectónico, sino también como un lugar donde se cruzan las memorias del
poder imperial, el simbolismo celestial, la liturgia cristiana, la tradición artística y la identidad
urbana de Roma. Es, en definitiva, un edificio que narra la
transformación de la ciudad a lo largo de dos mil años.
El recorrido
“Oltre il Pantheon” revela que el famoso templo romano no puede entenderse sin
su relación con el entorno del Campo Marzio, con sus basílicas, pórticos, áreas
ceremoniales y espacios de representación. La apertura de las nuevas salas
permite experimentar de primera mano esa conexión urbana y simbólica.
Gracias a la
recuperación y exposición de fragmentos, esculturas, estructuras litúrgicas,
elementos arquitectónicos y recursos digitales, se ofrece por primera vez una
narrativa completa que cubre desde el proyecto adrianeo hasta la adaptación
cristiana, pasando por la reconfiguración urbana moderna. El nuevo
itinerario constituye una herramienta excepcional para comprender la
complejidad histórica del monumento y descubrir una parte de Roma que
permanecía invisible incluso para los habitantes de la Ciudad Eterna.”


No hay comentarios:
Publicar un comentario