Artículo de Miguel Rubio publicado el 20 de enero de 2026 en el diario “La Verdad” de Murcia
“Puerto de
Mazarrón da otra muestra de un pasado cargado de histórica. La excavación arqueológica de una parcela
frente a la dársena deportiva, aledaña al cuartel de la Guardia Civil, ha
sacado a la luz estructuras portuarias y domésticas de épocas romana y
bizantina, datadas entre los siglos II y VII d. C. Los trabajos de campo
afectan a un solar en el cruce de las calles Comercio y Hernán Cortés donde
está previsto levantar un bloque de pisos. Todavía es pronto para saber el
alcance y la relevancia de los descubrimientos y si afectarán de alguna forma
al proyecto inmobiliario promovido por una constructora local.
La
intervención comenzó el pasado mes de octubre y sigue en la actualidad, ya que
aún queda por excavar el 25% de la parcela. La información recopilada hasta
ahora revela «una compleja secuencia constructiva y arqueológica con diversas fases de
ocupación que están ayudando a entender la evolución histórica y arqueológica
de este sector urbano». El equipo de especialistas ha documentado una fase
inicial entre finales del siglo II y principios del V d. C., cuando se
desarrolla una urbanización de «carácter habitacional» con viviendas de muros
de mampostería trabada con cal, suelos del mismo material, y alzados de tapial
enlucidos en cal y yeso. Los materiales asociados, como la 'terra sigillata
africana' y diversas cerámicas de cocina, confirman «una actividad doméstica
estable», según la información que maneja el servicio regional de Patrimonio
Histórico, encargado de supervisar los trabajos.
Agujeros
de poste
Tras un
periodo de abandono a comienzos del siglo V, la principal novedad arqueológica
descubierta es la identificación de un conjunto de agujeros de poste, que
delatarían la presencia de cabañas de planta ovalada o «espacios de trabajo
efímeros». Esta ocupación precede a una nueva etapa constructiva, datada entre
la segunda mitad del siglo V y la primera del VI, donde se levanta un edificio
de planta reticular. Esta construcción aprovecharía materiales arquitectónicos
previos y, según los primeros datos, podría haber funcionado como un almacén
portuario ('horreum').
A partir de
mediados del siglo VI, esas estructuras de almacenaje sufren otra
transformación para ser empleadas nuevamente como espacios domésticos. La
presencia de ánforas y cerámicas específicas de este periodo permitiría fechar
esta reocupación en la segunda mitad del VI hasta inicios del VII coincidiendo
con la presencia bizantina en el sureste peninsular.
La aparición
de restos en esta parcela era algo esperado ya que se encuentra dentro de un
área de protección arqueológica. En este sentido, en las inmediaciones se
conservan otros dos enclaves de interés: la factoría romana de salazones (que
también funciona como museo) y el conjunto tardorromano de la calle Eras,
formado por restos de viviendas y una necrópolis.
Una vez se
complete la excavación en el solar de la calle Hernán Cortés, y se estudien
todos los restos hallados, Patrimonio Histórico deberá tomar una decisión
acerca del futuro del yacimiento y si se puede seguir adelante con el proyecto
inmobiliario. En 2022, en otro solar cercano, entre las calles Eras y
Corredera, Cultura autorizó desmantelar los restos descubiertos también durante
las obras de construcción de un edificio. Se documentó desde una inhumación de
cronología tardorrepublicana o altoimperial hasta viviendas y estructuras de
almacenamiento de un periodo comprendido entre los siglos VI a VII.”

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