Información publicada en “nuevaalcarria.com” el 15 de enero
de 2026 y emitido en el programa “A vivir que son dos días” de la Cadena SER de
hoy 17 de enero de 2026.
El debate ya no es científico -eso quedó resuelto tras años
de excavaciones-, sino administrativo y social. ¿Quién debe asumir la
responsabilidad de proteger un patrimonio que trasciende lo local cuando el
peso recae sobre un municipio pequeño? Esa pregunta ha activado una respuesta
colectiva que empieza a desbordar los límites de la Alcarria.
En ese contexto surge un llamamiento que apela directamente
a la ciudadanía como herramienta concreta para desbloquear una situación que
amenaza con frenar décadas de investigación y conservación. A partir de ahí, el
Ayuntamiento de Driebes ha decidido dar un paso poco habitual en la gestión del
patrimonio histórico.
Si te hemos convencido al final del reportaje, descubre
cómo puedes colaborar a través de www.hispanianostra.or.
El Ayuntamiento de Driebes ha puesto en
marcha una campaña de micromecenazgo con un objetivo concreto y poco habitual
en el ámbito del patrimonio: reunir fondos para expropiar los terrenos donde se
asienta la antigua ciudad, emplazada en el Cerro de la Virgen de la Muela, y
asegurar así su protección, conservación y continuidad científica.
Driebes tiene 331 habitantes y una ciudad romana bajo sus
pies. No es una metáfora, sino el problema real al que se enfrenta este
municipio de la Alcarria, obligado a buscar apoyo externo para
garantizar el futuro de Caraca, uno de los yacimientos más relevantes del
interior peninsular.
La iniciativa, titulada "Salvemos la ciudad romana
de Caraca", se desarrollará entre el 19 de enero y el 28 de febrero de
2026 gracias al impulso de la plataforma de Hispania Nostra. El
Ayuntamiento y el Equipo Arqueológico Caraca presentarán públicamente la
iniciativa. No se trata de financiar nuevas excavaciones ni de impulsar un
proyecto turístico inmediato; la prioridad del consistorio es más básica y, a
la vez, decisiva: que el suelo pase de una vez por todas a manos públicas.
Las nueve campañas de excavación realizadas desde 2016 han
confirmado que Caraca no es un enclave secundario. En el Cerro de la
Virgen de la Muela se han documentado termas públicas, un foro,
viviendas, un gran espacio funerario y un acueducto de más de tres
kilómetros construido en opus caementicium. La ciudad
ocupó una posición estratégica sobre los vados del Tajo y aparece citada por
fuentes clásicas como Ptolomeo y el Anónimo de Rávena, integrada en la vía
entre Complutum y Segóbriga.
Ese valor histórico llevó a que en enero de 2024 el
yacimiento fuera declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Sin
embargo, la protección legal no resuelve el conflicto de la propiedad: la mayor
parte de los terrenos siguen siendo de titularidad privada. Esto limita
cualquier intervención a medio y largo plazo por parte del Ayuntamiento, desde
la conservación de estructuras expuestas hasta la futura apertura al público.
Para una administración local de este tamaño, asumir el coste de las
expropiaciones resulta inalcanzable sin el apoyo de la sociedad civil.
Caraca ha generado un notable interés académico y mediático,
como demostró en 2025 la exposición celebrada en el Museo de Guadalajara. El
enclave ha sido objeto de congresos y publicaciones científicas, pero ese
reconocimiento no se traduce automáticamente en recursos para la compra del
suelo. El caso de Driebes pone sobre la mesa una realidad frecuente en el medio
rural: la desproporción entre el valor del patrimonio nacional y la capacidad
de gestión de un pequeño ayuntamiento.
El Ayuntamiento de Driebes y el Equipo Arqueológico
Caraca presentarán públicamente la urgencia de esta medida en dos conferencias:
el lunes 19 de enero en el Museo de Guadalajara y el martes
20 de enero en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. El objetivo es
explicar que la alternativa a la expropiación no es la espera, sino el
estancamiento de uno de los testimonios más vivos del Imperio Romano en la
Península Ibérica.
Las aportaciones para la compra de las parcelas se canalizan
a través de Hispania
Nostra, acogiéndose a la Ley de Mecenazgo. Esto permite a los donantes
deducciones fiscales de hasta el 80% en los primeros 250 euros para personas
físicas, y del 40% para empresas. Más allá de los incentivos, el Ayuntamiento
insiste en el calado del llamamiento: se trata de evitar que un enclave clave
de la Hispania interior quede bloqueado por falta de medios.
Caraca ha sobrevivido a guerras, abandonos y siglos de
olvido. Hoy su amenaza no es el expolio, sino algo más prosaico: la
imposibilidad de que el Ayuntamiento adquiera el terreno donde se asienta.
Driebes ha decidido no resignarse y la respuesta ciudadana dirá hasta qué punto
el patrimonio histórico es, de verdad, una responsabilidad compartida.”



No hay comentarios:
Publicar un comentario