Artículo
publicado en el periódico “Diario de Sevilla” el pasado 8 de enero de 2026.
“La Policía
Nacional ha recuperado y depositado en el Museo Arqueológico Nacional dos
grupos escultóricos de bronce de la época romana, datados entre los siglo I
y II d.C., que fueron expoliados de un yacimiento del sur de España entre los
años 2007 y 2008 y subastados en 2012 por varios millones de euros, tras ser
blanqueados su origen y su procedencia ilegal.
Las
esculturas de bronce de dos niñas, "un rara
avis por su notable singularidad debido a su calidad artística y
estado de conservación", han sido recuperadas gracias a que un
coleccionista estadounidense las ha cedido a España en un "gesto de
coherencia y generosidad, donándolas de forma gratuita e irrevocable".
Con
anterioridad, estas piezas habían sido expuestas en un museo de EEUU, cedidas
por el ciudadano estadounidense propietario de las figuras tras adquirirlas
de buena fe en una subasta en 2012. En su decisión de cederlas a
España fue clave las gestiones de la Policía para recuperar los bronces, según
ha detallado la comisaria jefe de la Brigada de Patrimonio Histórico,
Montserrat de Pedro.
"Cada
vez que hay un robo o un expolio del patrimonio español, nos roban a todos y
trabajamos coordinadamente para su recuperación", ha recordado la
directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, Ángeles Albert de
León, en una rueda de prensa en el Museo Arqueológico Nacional en la que han
expuesto las piezas recuperadas.
"Que una escultura de bronce romana llegue a nuestros días es algo extraordinario, por tanto, que lo haga una pareja completa con sus bases de metal incluidas, es absolutamente excepcional", han subrayado los expertos policiales y del Ministerio de Cultura.
A finales de
2023, se inició una compleja investigación tras detectarse diversas
publicaciones en la prensa suiza relacionadas con un procedimiento judicial en
Suiza, en cuyo trasfondo figuraba la adquisición de las esculturas romanas
investigadas.
En concreto,
apuntaban a la participación de un ciudadano español que había
interpuesto una denuncia por estafa, argumentando que se las habían
arrebatado con la excusa de ser restauradas.
Sin embargo,
la Policía ha subrayado que en realidad estas esculturas tampoco eran propiedad
de este ciudadano español que dijo haber sido estafado por un ciudadano
suizo de 51 años y un italiano de 80 años -este último con antecedentes por
tráfico de bienes culturales--, ya que las había expoliado previamente en un
yacimiento del sur de España.
En su
intento de recuperar las obras, el ciudadano español llegó a argumentar que las
piezas pertenecían a su familia desde hacía décadas, aportando para validar su
versión varias fotografías de los bronces en su domicilio en España antes de
fueran restauradas y vendidas al ciudadano estadounidense a través de una casa
de subastas en 2012.
Los expertos
aún tienen que analizar las piezas para acreditar de qué lugar fueron robadas
entre 2007 y 2008, después de permanecer enterradas en tierras de labor.”


No hay comentarios:
Publicar un comentario